II pregón de la juventudadMiembros de la Juventud en el I Pregón, celebrado en 2015
El Sábado 5 de Marzo de 2016 a las 21:00 horas tuvo lugar el II Pregón de la Semana Santa organizado por la Juventud de Nuestra Hermandad en la Parroquia del Sagrario de la S.I. Catedral de Sevilla. Dicho pregón lo realizó N.H. Juan María Abans Carrasco, miembro activo del grupo joven y del grupo de acólitos de Nuestra Hermandad hasta el año pasado.
A continuación os dejamos una pequeña entrevista que le hemos realizado:

– Cuéntanos un poco más de ti, ¿Quién es Juan María “Kiko” Abans?

¡La pregunta es difícil! ¡Jajajaja! La dificultad de definirse uno a sí mismo estiba en la propia subjetividad ínsita en ella, pero lo voy a intentar. Soy alumno del Doble Grado en Derecho y ADE, y un enamorado de la capital del mundo, de esta ciudad. Pero no por chauvinismo o por ignorancia, sino porque es evidente que es simplemente genial, el mismo Silvio dijo que Sevilla no tenia que demostrar ser la mejor ciudad del mundo, que lo demostrase la segunda.

Me gustan mucho las tradiciones de esta ciudad, soy aficionado a la tauromaquia, al flamenco (me encanta tocar la guitarra, aunque canto fatal), un poquito a los carnavales de Cádiz, a la literatura, a navegar… ¡mi problema es que me gusta todo!.

Por supuesto, la Semana Santa. Soy hermano de esta casa, que tan bien me acogió en su momento, de Los Estudiantes, y, de glorias, de la Archicofradía de María Auxiliadora. Me encanta el costal, es el mejor sitio que puede haber en una cofradía, es una manifestación de fe y una afición muy bonita, y es un sitio de gente presumida y humilde a la vez, un sitio de gallardos, valientes, artistas, y, a la par, obedientes, donde hay un cariño fraternal. Son dos caras de una moneda, inseparables. Por eso, cuando algunos ejercen críticas desde una perspectiva sólo, yo les recomiendo que miren la otra: hay que conocer a las personas.

– ¿Desde cuándo viene tu pasión por la escritura? ¿Cuáles han sido tus inspiraciones?

Escribir menos, he sido siempre de leer, desde pequeño, me lo inculcaron en casa, pero ya con algunos años me percaté de que, en la literatura (ampliamente considerada), encontramos la máxima manifestación de la inteligencia del ser humano: el contar o inventar historias. Es algo sencillo pero muy complejo, somos la única especie que podemos inventar y descifrar, un código escrito, un lenguaje, e imaginar y transmitir historias. Algo fascinante, y algo que hay que aprovechar.

Inspiraciones he recibido muchas, hay que beber un poquito de muchísimas fuentes. Antes leía libros conformes a aquella edad, literatura fantástica, y ahora literatura histórica, que siempre me ha maravillado (me encanta «El motín de la Bounty», me lo regalaron en verano, y Cabo Trafalgar, de Pérez Galdós, máximo exponente del costumbrismo descriptivo).

– ¿Cómo llegas a nuestra Hermandad?

A través de unos amigos que estaban en mi colegio, y de ellos conocí la hermandad, y me sedujo el fantástico grupo humano que habita en El Sagrario. Aquí se destila hermandad todos los días, y desde entonces tengo que agradecer mucho a esta corporación.

Al final siempre es así, ¿no?. Alguien te invita, observas, analizas, te dejas llevar, y, finalmente, tomas tus decisiones, y yo tomé la de participar de esto. Esta hermandad es buena dentro y óptima en la calle, el trato es inmejorable, y, en resumen, en esto consiste la definición de Hermandad, de un grupo que se valoran y tratan como verdaderos hermanos, y le guardan cariño y amor a las imágenes del Señor y su Madre.

– ¿Qué pregones tienes de referencia?

Hay magníficos pregones, cada uno con sus puntos fuertes, no sólo los de la ciudad de Sevilla, sino de diferentes lugares. Me gustó mucho el del pasado año, de Manuel Martín Fajardo, el de José Martín Cañete del colegio Tabladilla hace algunos años ya…hay infinidad. Me gustó mucho la prosa de Lutgardo, la pulcritud e Francisco Berjano y la voz de García Barbeíto, en cuanto a los recientes. De pequeño me impactó el pregón de Carlos Herrera, la manera de recitar, y la prosa de Eduardo del Rey Tirado, aunque hay versos, como los de Rodríguez Buzón, que pertenecen ya a la estampa tradicional viva de esta ciudad.

No te sé decir quién es mejor o peor, porque, para ordenar hay que saber, y yo sé más bien poco, pero te puedo decir qué me gusta más.

– ¿Qué podemos esperar de este II Pregón de la Juventud?

Desde el comienzo de la redacción tuve que enfrentarme de manera pertinaz a dejar a un lado la función pedagógica que tiene cualquier texto. Imparto catequesis a los jueves, y eso influye y contagia la redacción. He intentado separarme de eso, de los típicos tópicos que imbuyen este mundo, y de obsesionarme con la métrica, pero como yerro, no puedo prometer un papel virtuoso.

Hay mucho de mí, de mi opinión, de mis vivencias, de mi Semana Santa. La Semana Santa es especial porque le imprimimos vida, y es especial porque es subjetiva, hay tantas como personas la viven. No he hecho el pregón al que me gustaría a mí asistir, sino el pregón que yo he querido, un pregón mío.

– Cuéntanos alguna anécdota que te haya ocurrido en estos años en Nuestra Hermandad.

¡Anécdotas hay muchas! Especialmente emotiva fue la del Viernes de Dolores del año pasado, mi hermano y yo hacíamos nuestra última estación de penitencia de acólitos, nos regaló el Grupo Joven un cuadro con una foto nuestra…un momento bonito, en la intimidad de la hermandad. Por cosas como ésta hay que agradecer mucho, y con cosas así se hace hermandad. Me acordé en ese momento de mi primera estación con el Cristo de la Corona, de la pequeña hermandad pero gran familia que vive aquí, de muchas cosas.


– Pues solo queda desearte lo mejor para el próximo sábado. Muchas gracias Kiko.
Gracias a vosotros por los ánimos, la oportunidad y la suerte, y por estos años. ¡Y por los que quedan!